Consideraciones a tener en cuenta a la hora de proyectar una fuente ornamental

Qué es lo que no debes olvidar al diseñar una fuente

Un diseño erróneo de la fuente que tenemos que proyectar puede generarnos más de un disgusto en el futuro. Una correcta planificación y seguir unas pautas precisas nos evitará caer en los errores más frecuentes.

A la hora de proyectar una fuente ornamental hay que tener en cuenta varios condicionantes. Es posible pasar por alto alguno de ellos, pero para lograr el éxito en el diseño se deberá tener en cuenta la mayoría de ellos.

Conjunto de fuentes en Smothers Park, Owensboro (Kentuky)

Significado de la fuente como elemento decorativo en el entorno

Un punto a tener en cuenta es valor estético que debe aportar la fuente a la zona en la que se va a colocar. ¿Será el elemento central y más importante en una plaza? ¿Se trata de un juego acuático para niños? ¿Es una fuente de jardín, un pequeño estanque?

Dependiendo de su función, optaremos por un tipo de fuente u otro. En ocasiones os encontraréis dentro del plan urbanístico que han previsto una fuente para una función que no puede cumplir.

Partida presupuestaria

Las fuentes ornamentales tienen un coste de instalación y mantenimiento bastante elevados si lo comparamos por ejemplo con una zona ajardinada. Dentro del ámbito de una fuente los costes pueden variar de forma significativa dependiendo de los elementos utilizados. Por ello es importante conocer el presupuesto objetivo para adaptar la fuente a ese importe. No suele servir de mucho que te digan que quieren una fuente barata, o lo más barata posible (me lo dicen mucho). Lo mejor es que te den un número y sobre esa cantidad puedes ajustar los elementos de la fuente. Si trabajas sin un límite presupuestario lo más probable es que tengas que repetir el trabajo posteriormente pues no se ajustará a la partida presupuestaria disponible.

El cuanto al coste del mantenimiento de las fuentes, varía dependiendo de factores como el diseño, los materiales utilizados o la zona en la que se encuentre. Lo habitual en fuentes públicas es que exista un servicio de mantenimiento que revise las instalaciones y se encargue de la limpieza. Aunque, como he comentado, cada fuente es diferente y puede requerir más o menos tiempo de mantenimiento, lo razonable es que se realice al menos una visita semanal para observar el estado de la instalación y realizar una limpieza de los equipos y el agua. Las fuentes requieren un mantenimiento relativamente elevado y constante.

Espacio disponible

Un punto muy importante es el espacio disponible para la fuente. Las fuentes deben adaptarse al espacio disponible, afectando no sólo al tamaño y la forma del vaso, sino también al número, tipología, tamaño y clase de los surtidores, al sistema de filtración y de tratamiento de agua y a las figuras acuáticas que podrán realizarse.

Al realizar proyectos urbanísticos, en ocasiones se conciben fuentes con vasos muy extensos. El problema reside en:

  • A mayor vaso, mayor superficie a cubrir con juegos acuáticos, lo que implica un mayor coste.
  • A mayor vaso, mayor volumen de agua, lo que implica un sistema de filtración y tratamiento más costoso y una mayor probabilidad de aparición de patógenos,  bacterias.

Los vasos deben ser proporcionados, nunca de mayor tamaño del necesario y con una profundidad adecuada (se recomiendan al menos 40 cm de agua si las bombas son sumergibles)

La altura de los surtidores tiene que ser proporcional a las medidas del vaso de la fuente, salvo contadas excepciones. En general, se recomienda que la altura del surtidor debe ser menor o igual a su distancia al borde del vaso. Esto evitará que haya problemas constantes con el viento y con el salpiqueo del agua. Por ejemplo, en una fuente circular con un diámetro de 2.5m podríamos colocar un surtidor central de 1.25m de altura. ¿Podría ser más alto? Sí, claro. Pero aunque coloques un sistema de medición anemométrica no vas a poder impedir que vientos racheados saquen el agua de la fuente. Y entonces ya depende de si no pasa nada si sale un poco de agua… o es un desastre.

Efectos acuáticos

En ocasiones el cliente puede requerir un efecto acuático específico, si bien esto estará condicionado a que pueda sea factible en las condiciones de espacio existentes, y naturalmente a que se adapte al presupuesto.

En la mayoría de los casos el juego acuático hay que adaptarlo al espacio, a las condiciones de la zona y por supuesto al precio que está dispuesto a gastarse. Sin embargo, en muchos casos esto no es posible y habrá que ofrecer el juego acuático más adecuado a las condiciones anteriores.

Los efectos acuáticos más frecuentes son:

Fuente con surtidores parabólicos

Son muy habituales las fuentes de planta circular con surtidores parabólicos tienen un juego acuático generado al colocar las boquillas inclinadas de tal forma que el surtidor genere una curva en su trayectoria. Es habitual encontrar fuentes con surtidores parabólicos hacia el centro, en el que se unen los surtidores, aunque hay muchos tipos distintos de juegos de agua parabólicos. Habitualmente se utilizan tuberías de distribución de agua (colectores de agua) para repartir el agua por todas las salidas.

Fuente transitable, seca o de suelo.

Éste tipo de fuentes carecen de un vaso visible al estar por debajo del nivel del suelo. Se coloca una cubierta transitable permeable que permite el retorno del agua al vaso. Los surtidores surgen del suelo y aunque normalmente son verticales también es posible encontrarlos parabólicos. Se trata de fuentes que invitan al baño y la interacción con los usuarios. Por ello, debe prestarse la debida atención al sistema de desinfección del agua para evitar problemas sanitarios.

Fuente rectangular.

Las fuentes con vaso de planta rectangular son bastante frecuentes, ya que sirven para delimitar zonas de paso, acompañar caminos o separar zonas. Es frecuente la colocación de surtidores parabólicos cortos o una línea central de surtidores.

Fuente en rotonda.

Las fuentes situadas en rotondas requieren efectos acuáticos de altura suficiente para ser visibles, normalmente combinando un vaso sobreelevado y un juego acuático de altura superior a 3 metros. Además, este tipo de fuentes deben cumplir dos requisitos imprescindibles: No distraer a los conductores y disponer de un control de viento que impida que el agua moje la calzada en caso de condiciones anemométricas desfavorables. Habitualmente se colocan rodeadas por una franja de zona ajardinada para aumentar la distancia de la fuente a la calzada y minimizar el riesgo de mojar el asfalto.

Fuente espejo y lámina de agua.

Las láminas de agua requieren tener la superficie en reposo para realizar su principal valor estético: reflejo en superficie. El único juego acuático que permite esto es una posible caída de agua por desborde del vaso.

Fuente desbordante.

Las fuentes desbordantes consisten en caídas de agua en vasos superpuestos. En ocasiones el vaso inferior está oculto, a nivel de suelo por un pavimento drenante.

Fuente escultural.

Este tipo de fuentes combinan esculturas con juegos acuáticos habitualmente simples.

Fuente espéctaculo.

Este tipo de fuentes recibe todo tipo de nombres. Unifican efectos de agua, luz, sonido y en ocasiones también proyecciones de vídeo y láser, fuegos artificiales, combinaciones de fuego y agua, etc. Los juegos acuáticos son siempre dinámicos, de tal forma que se realizan shows, eventos y espectáculos para el público. Son poco frecuentes debido a su elevado precio de instalación y mantenimiento.

Fuente con elemento flotante.

En este tipo de fuentes se pretende conseguir la ilusión de mantener flotando sobre una columna de agua un elemento sólido de gran envergadura. Se requiere mucha agua para ocultar el apoyo, por lo que se utilizan surtidores espumosos o con mezcla de aire, pues son los que generan mayores surtidores con el menor caudal.

Tipo de iluminación

La iluminación resulta ya imprescindible en cualquier fuente de nueva construcción, siendo excepciones las que no la incorporan.

La iluminación en fuentes debe enfocarse exclusivamente sobre los elementos ornamentales que, en la mayoría de los casos, son únicamente los juegos acuáticos.

En la medida de lo posible hay que evitar la iluminación del vaso o del agua contenida en la fuente. Queda muy bonito en piscinas, pero en fuentes el resultado no es tan bueno. Ni el agua ni el suelo está tan limpio como en una piscina y la iluminación es contraproducente. Evidentemente, si la fuente es escultural, la iluminación se centrará también en la escultura, como elemento ornamental primordial de la fuente.

En la actualidad se utilizan tres tipos de iluminación:

  1. Iluminación halógena
  2. Iluminación led blanca
  3. Iluminación led con cambio de color

La iluminación es uno de los condicionantes más importantes a la hora de proyectar una fuente. Por un lado hay que decidir entre alto coste inicial (iluminación LED) o alto coste energético y de reposición de lámparas (iluminación halógena). Por otro lado, hay que determinar si es conveniente la instalación de luz blanca o por el contrario se requiere iluminación con cambio de color. En este último caso, la fuente será mucho más atractiva, pero el coste se incrementa notablemente.

Nivel de ruido producido

Se trata de una consideración a la hora de proyectar olvidada con frecuencia. Es una obviedad que las fuentes producen ruido; se trata de un ruido constante que puede terminar siendo molesto. Es muy habitual que se solicite una fuente para escuchar el sonidito del agua corriendo; esto sólo se puede hacer con minúsculos juegos de agua y evitando a toda costa las caídas de agua tipo cascada.

Dependiendo del tipo de efecto acuático, el sonido producido varía notablemente. Existen alternativas con baja sonoridad en las fuentes, desde boquillas que apenas generan ruido, hasta láminas de agua deslizantes por una pared.

Consumo eléctrico

Por último, cabe destacar el condicionante del consumo eléctrico. La potencia eléctrica requerida por una fuente depende de las potencias de las bombas empleadas. Conviene utilizar (siempre que sea posible) bombas diseñadas específicamente para fuentes, que ofrecen los requerimientos de caudal y presión con un consumo eléctrico más contenido.

En cuanto a la parte hidráulica, el consumo eléctrico se multiplica “exponencialmente” conforme crece el caudal requerido. A mayor caudal, mucho mayor consumo eléctrico. Otro factor a tener en cuenta es la disponibilidad de corriente trifásica; si sólo disponemos de corriente monofásica (lo habitual en viviendas) tendremos que limitarnos a utilizar bombas de potencias inferiores.

La potencia requerida por la iluminación suele ser inferior a la requerida por las bombas, pero también debe ser tenida en cuenta sobre todo si se opta por iluminación halógena. La iluminación LED tiene un consumo muy reducido con respecto a la halógena

Otros elementos, como el sistema de filtración y tratamiento tienen un consumo que no debe ser olvidado, dado que suelen mover grandes volúmenes de agua durante elevados periodos de tiempo.

Resumiendo

Los factores a tener en cuenta a la hora de diseñar una fuente son:

  • Elemento decorativo en el entorno. Qué va a significar la fuente en la zona
  • Partida presupuestaria. Para mí, el factor más importante. Dime cuánto dinero te quieres gastar y yo te diseño una fuente
  • Espacio disponible. ¿Dónde tiene que encajar la fuente?
  • Efectos acuáticos. ¿Se quiere algo en concreto? ¿Una fuente de suelo? ¿Una fuente espejo?
  • Tipo de iluminación.
  • Nivel de ruido. ¿Se pueden colocar efectos acuáticos ruidosos? ¿Hay vivienda cerca?
  • Consumo eléctrico. ¿Hay problemas de consumo?
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